Hoy me vine a la ciudad del Sex Toys Center, de patrimonio medieval, ibérica como el macho y modernista como ninguna: sexshop Terrassa. En Bcn y lejos de mi casa. Y en eso estoy, este fin de semana. Me enloquecen los plugs anales y las bolas chinas sobre todo, además de todo lo demás, claro está. Pero el juego trasero me pone en mi justo rasero. Y me han contado maravillas de esta ciudad de Barcelona, con una reminiscencia medieval que quita el sentido, con tintes romanos. Y lo que a mí me gusta es meter la mano.

Porque desde mi divorcio, como algunos de ustedes ya sabrán, no hay cosa que más me guste que es viajar por todas las ciudades de España. Pero con una única idea, con un único fetiche, y con mi pasión con locura: los sexshops. Nada de estimula más que entrar en las tiendas eróticas tan detalladamente decoradas. Tan aliñadas de colorines con los más diversos dildos, vibradores, muñequitos hinchables y penes de silicona. Que a falta de pan buenos son penes elásticos de la marca Fetish Fantasy Extreme.

Así que aquí me encuentro, para visitar la Masía Freixa, el Museo de ciencia y tecnología, el Parc de Vallparadís y el Castillo Cartuja de Vallparadís. Y después de este paseíto por toda Terrassa, lo que quiero es mi castillito de felicidad, de bienestar. Y por qué no, unas bolitas chinas rosa para degustar.

Sex Shop Terrassa barato un poco lejos de mi casa

Pues sí, aunque me encuentro retirada de mi casa, no me importa, porque siempre me hospedo en los mejores hoteles que encuentro. Mi holgada y fácil vida ya a mi edad madura, me permite poder dormir con mi vagina bien calentita, en los mejores lugares de las diversas ciudades. Y hoy aquí, en Tarrassa, estoy perfectamente acomodada y calentita, ajena al frío exterior.

Me han hablado de una tienda o supermercado casi mejor, porque es muy grande en el Parc de la Llar, que se llama Sex Toys Center, con una infinidad de juguetes eróticos. Lo tendré que visitar.

Porque vengo directamente de un maravilloso sexshop Murcia, con una calidez como ninguna. Cierto es que en el que estuve era pequeñito pero me encantó. Como el vibrador pintalabios que allí me compré, que es pequeñito pero muy matón. No siempre lo grande es lo mejor, creo que habría que ir especificando eso. Si no mejor, lo dejaré para otro día.

Pues bien, en esta tienda impresionante de grande tendré que ir a visitarla, seguro que me perderé, con lo golosa que soy. Porque yo me conozco. Y buscando un sex shop Terrassa para ver las novedades en productos sexuales, puedo hacer locuras. Y encima, si por lo que sea, me encuentro con todo un supermercado animado juguetón, me puedo convertir en todo un....lo dejo a su imaginación.

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