Cuando una mujer llega a cierta edad, el lubricante DUREX mas vendido siempre es un acierto divino. Y algunos se preguntarán o dirán, vaya cursilería o qué tontería, la de esta veterana ya en sus postrerías. Pues os digo y os confirmo, que esto no es capricho goloso de universitaria calentorra.
Para aquellos incrédulos o ignorantes de lo que nos ocurre a las maduras, ajenos a las molestias vaginales y personales. Os confirmo lo importante del engrase. Y además, tengo que afirmar que engrasar la sala de máquinas provoca al capitán más pintado. Ese vaivén o voy-y-vengo, y por el camino me entretengo, sin obstáculos no tiene igual. Sin fricción y con la justa suavidad. Un buen aceite vaginal alegra el paso de los soldados encabritados. Que ni la brisa marina mercante más potente, empuja como este aceite diligente. Liso como guante y fuerte como un soporte. Un caliente engüento que para qué te cuento. Ya que cuando me lo paso por la zona de avería, el agua corre como rata por tubería.
Os voy dejar una foto del lubricante DUREX mas vendido y dónde me lo he comprado. Porque para qué inventar la rueda si en Amazon te lo traen con discreción. A la puerta de tu casa y a precio de tábula rasa.
¿Lo voy a comprar en otro sexshop Barcelona, Girona o qué sé yo, en otro lugar? No hija no, yo voy a lo seguro y aquí os dejo lo mío. Debajo os muestro lo que vale un buen engrase de junta de culata. Porque la mía, a mis pasados cincuenta años, está más reseca que el lagrimal de un verdugo.
Necesario el lubricante DUREX mas vendido
De esta manera es cómo me hice con un lubricante necesario que me acompaña a donde vaya a diario. Ya sea de viaje o en mi bolso, porque siempre lo llevo conmigo. Y no es nada soso, como un novio que tuve. Y además es muy natural, está hecho a base de agua, no tiene olor porque para olor el que yo despido. No soy una niña y tengo más fuerza que un jabalí herido. Así que sin olores, no irrita y lo pones donde quieres. Yo padezco de sequedad vaginal y superando los 50 es muy normal. Nos tenemos que cuidar.
Y aún todavía, quién dice que una jovenzuela o universitaria en celo no quiere probar el anal, la entrada secreta u ojo de las mil arrugas. Amigas, para entrar por detrás, aún siendo una teenager la cueva está más reseca que la lengua un camello. Por este motivo, para superar con nota el examen anal lo mejor es untar una yema de lubricante DUREX sensorial. Ya verás cómo el acceso a las cuevas de Altamira será gustoso y acuoso.
Para que no chirríe una puerta hay que engrasarla. Así que, no lo dudes y lubrica tu vida como te mereces.

