Soy una madura catalana, me encanta el morbo y además tengo mi línea erótica particular 803 y otra más barata bonos minutos. Hablo con quien quiero y cuando quiero. Pagan por Bizum, tarjeta o Visa, pero lo que no tienen es prisa. Porque el cambio no tiene precio. Porque diez minutos es subir a la gloria sin noria y porque hablan con una mujer mature de verdad aún en plena pubertad. Además pueden desenfundar nada más llamar, sin esperas largas charlas, esa es la verdad y lo mejor de todo… me pueden conocer a todo meter.
Mi nombre es Alicia rubia y morbosa, casi cincuentona y catalana, tengo marido jubilado, viejo impotente no imponente con esposa exigente. No puede hacer nada conmigo porque soy mucha hembra para él y soy tan viciosa que me van los jovencitos novicios. Me falta día para esperar una llamada de un veinteañero en busca de cincuentona muy juguetona. Y es entonces cuando descuelgo el teléfono de casa y hablo con él. Igual su madre es más pequeña o joven que yo, pero le encanta ese morbo incestual de hablar con una señora mayor y más experta que mamá. Y a mi también me enloquece que me cuente sus deseos más prohibidos.
Madura catalana habla con jóvenes por la mañana
Y esas mañanitas de manitas que no paran de hacerse cuando teclean mi teléfono 918372090 y me llaman por mi nombre a escondidas de mamá. El joven todavía está en la cama y los papás en la habitación de matrimonio. Pero no saben que su inocente hijo ya no es un niño y se está haciendo mayor día sí, y día también. Yo tengo que ser quien lo inicie e instruya en el mundo del saber. Tanta universidad para nada, una señora de buena cama, una madura catalana le tiene que poner en su sitio, con pelos y señales.
Es entonces cuando saco mis juguetitos eróticos que tengo de mi sexshop Barcelona preferido y juego con ellos. También es cuando mira alguna foto de maduras españolas y se pone cachondísimo. Por eso le digo que me tiene a mí, me pongo hasta celosa que mire a otras.
Le propongo que sigamos hablando en esta conversación y llamada erótica en catalán tan morbosa y que se olvide de su novia sosa. De un tiempo a esta parte, es una costumbre mis amigos telefónicos. También alguna amiguita mature me acompaña, que ya os la presentaré cuando estemos en tu tienda de campaña. ALICIA.
